El tenista español cae ante Goffin (6-7, 7-6 y 6-4) y anuncia que pone fin a su temporada al no recuperarse de sus problemas de rodilla y se retira del Masters.
Rafa Nadal no hinca la rodilla fácilmente. Lucha hasta el último golpe, hasta el último punto, y lo hizo en este recién iniciado Masters hasta donde le dejó su maltrecha articulación. En su debut ante David Goffin sucumbió en un partido loco, lleno de suspense y de errores por ambas partes y en el que quedó patente que el tono fÃsico del español en el último gran torneo del año no era el adecuado. Por ese motivo, anunció después del encuentro que se retira, poniendo asà fin a su gloriosa temporada.
Sus muecas de dolor y las caras de preocupación de su equipo en la grada durante buena parte del partido daban a entender que la sobrecarga por estrés de su rodilla derecha estaba todavÃa muy presente. “Mi temporada ha terminadoâ€, dijo en rueda de prensa. Una lesión que le impedirá disputar los dos otros partidos de su grupo y que privará a la afición de ver otro hipotético duelo ante Federer en territorio de maestros.
“Mi temporada ha terminadoâ€
Lo cierto es que, pese a sus problemas fÃsicos, el belga necesitó más de dos horas y media para derrotar al español en tres largos sets (7-6, 6-7 y 6-4). Pocas veces un tenista de la talla de Goffin gozará de tantas oportunidades para ganar a un Nadal tocado que nunca se rindió pero que concedió demasiadas oportunidades a su rival. Hasta ocho roturas sufrió de las trece opociones que tuvo Goffin. Aun asÃ, el manacorense llevó a su rival hasta la extenuación y llegó a salvar cuatro bolas de partido. Eso sin estar en sus mejores condiciones, lo que demuestra que la garra y lucha de este tenista son de otro planeta.
La gran incógnita del choque era saber cómo responderÃa la rodilla izquierda de Nadal, después de que tuviera que retirarse de ParÃs-Bercy hace poco más de una semana. Sin demasiado tiempo para recuperarse al cien por cien, al español se le vio demasiado tenso, quizá también por tratarse de un torneo que históricamente se le suele atragantar. La Copa de Maestros es de las pocas importantes que aún no tiene en sus vitrinas.