Carlos Alcaraz aseguró su lugar en las semifinales del Abierto de Italia este miércoles con una sólida victoria por 6-4, 6-4 sobre el británico Jack Draper, y se medirá en la próxima ronda con Lorenzo Musetti en un duelo muy esperado. El triunfo no solo mantiene vivas sus aspiraciones de título en Roma, sino que además lo elevó al puesto número 2 del ranking mundial ATP, solo por detrás del ídolo local Jannik Sinner.
El español, tercer preclasificado, calificó su actuación como “uno de los partidos más completos” que ha disputado en lo que va del 2025, mostrando gran solidez y dominio para superar al quinto sembrado Draper, en una superficie que ha potenciado el nivel de ambos jugadores esta temporada. Alcaraz ya había vencido a Musetti el mes pasado en Montecarlo, y ahora reeditarán ese duelo sobre la tierra batida romana, con un boleto a la final en juego.
“Perdí un poco la concentración en el segundo set, pero fue por muy poco tiempo. En general, fue un partido muy sólido, probablemente el mejor del año en cuanto a consistencia y nivel”, declaró Alcaraz tras el encuentro.
El cuatro veces campeón de Grand Slam tuvo que emplearse a fondo para frenar al combativo Draper, que venía de alcanzar la final del Masters de Madrid, donde cayó ante Casper Ruud. El británico comenzó con fuerza, tomando ventaja de 2-0 en el primer set, pero Alcaraz reaccionó con dos quiebres que le permitieron adueñarse del parcial inicial. En el segundo, con el marcador igualado 4-4, el murciano dio el golpe definitivo: quebró en blanco el saque de Draper y luego selló la victoria con su servicio.
En el cierre de la jornada, el campeón defensor Alexander Zverev sufrió una dura derrota ante un inspirado Lorenzo Musetti, quien lo eliminó por 7-6(1), 6-4 ante un público eufórico en el Foro Itálico. El alemán, que también perdió el número 2 del mundo con esta caída, tuvo la oportunidad de cerrar el primer set tras quebrar en el 5-5 y colocarse 40-0 con su saque, pero el italiano salvó cuatro puntos de set de forma heroica y luego arrasó en el tiebreak por 7-1.
Zverev mostró su frustración en el segundo set, discutiendo con el juez de silla, aunque logró mantener la compostura hasta el 4-4. Sin embargo, Musetti brilló con un revés cruzado imparable que le dio una oportunidad de quiebre clave, la cual concretó antes de cerrar el partido con su servicio. Con esta victoria, el italiano alcanza su tercera semifinal del año sobre polvo de ladrillo, y lo hace en su capital, con todo el público a su favor.
Tommy Paul reveló con una sonrisa resignada que, mientras ha estado brillando en la arcilla del Foro Itálico, fuera del estadio ha tenido que lidiar con una situación personal mucho menos glamorosa: el embargo de su camioneta. Tras vencer al polaco Hubert Hurkacz por 7-6 (7-4), 6-3 y alcanzar por segundo año consecutivo las semifinales del Abierto de Italia, el estadounidense compartió con la prensa una historia inusual, mezcla de anécdota y advertencia sobre los altibajos de la vida profesional y financiera, incluso para los tenistas de élite.
“En la cancha todo ha ido bastante bien estos días”, comenzó diciendo Paul con tono relajado. “Pero fuera de ella, ha sido una semana bastante estresante, la verdad. Me embargaron la camioneta. Me atrasé con algunos pagos y vinieron directamente a mi casa a llevársela. He estado luchando, literalmente, para poder recuperarla. Si alguien me conoce, sabe que esa camioneta es muy especial para mí. Es mi bebé.”
El jugador de 27 años, ex semifinalista del Abierto de Australia, comentó que debió abonar mil dólares (aproximadamente £752) para poder recuperar su vehículo, algo que pudo hacer gracias a su rendimiento esta semana en Roma. “Tenía que ganar algunos partidos para saldar la deuda, así que estaba motivado por razones deportivas… y también personales”, bromeó. “Estoy muy feliz de tenerla de vuelta. Fue una lección también, de esas que te hacen valorar las cosas.”
Con su victoria sobre Hurkacz, Paul se aseguró un premio cercano a los £245.000 —una suma que lo deja, al menos por esta semana, lejos de nuevas preocupaciones financieras inmediatas. Ahora se prepara para enfrentar un desafío monumental en las semifinales: nada menos que el número uno del mundo, Jannik Sinner, este viernes.
Sinner pisa fuerte en casa y apunta a romper una sequía histórica
En tanto, Jannik Sinner, gran favorito del torneo y actual líder del ranking mundial, demostró una vez más por qué es considerado uno de los jugadores más completos y dominantes del circuito. En lo que fue sin duda su actuación más arrolladora desde su regreso tras una suspensión de tres meses pactada con la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), el italiano barrió sin contemplaciones al noruego Casper Ruud, venciéndolo por 6-0, 6-1 en apenas 63 minutos de juego.
Sinner, de 23 años, desplegó un nivel altísimo, combinando la potencia de sus golpes con una asombrosa variedad de recursos técnicos. Desde ángulos imposibles hasta dejadas milimétricas, el italiano desconcertó por completo a un rival que venía de coronarse en el Masters 1000 de Madrid y que llegaba a Roma como uno de los candidatos más firmes a levantar el trofeo.
Ruud, séptimo en el ranking ATP, no logró ganar un solo game en el primer set, y aunque logró mantener su servicio en el tercer juego del segundo parcial, fue recibido con una ovación del público como si hubiera ganado un set completo. Sin embargo, Sinner retomó el control rápidamente, ganó los siguientes cuatro juegos y cerró el encuentro con autoridad para sumar su 25.ª victoria consecutiva, si bien dicha racha fue interrumpida temporalmente por su suspensión.
“Me sentí realmente muy bien en la cancha hoy”, expresó Sinner en declaraciones a tras el triunfo. “Desde que volví, mi objetivo ha sido entender en qué nivel me encuentro, y siento que día a día he ido mejorando. Hoy fue el mejor partido de la semana. Saqué bien, me moví con fluidez y tomé buenas decisiones. Son señales muy positivas.”
El oriundo de San Candido no solo busca el título en Roma, sino que carga con la responsabilidad —y la ilusión del público— de romper una sequía que lleva casi medio siglo: desde 1976, ningún italiano ha logrado consagrarse campeón del cuadro masculino en el Abierto de Italia. El último en hacerlo fue Adriano Panatta, y ahora Sinner parece ser el principal candidato a devolver ese trofeo a casa después de 49 años.
El estadio central vibra cada vez que Sinner pisa la cancha, y la expectativa nacional crece a medida que se aproxima la gran final. Para ello, primero deberá superar a Tommy Paul en semifinales —un cruce que promete intensidad y contraste de estilos, pero que llega con el italiano claramente en modo arrasador.
Roma sueña, y Sinner no afloja.