Una nueva campeona de singles femeninos será consagrada en Wimbledon este sábado, cuando Iga Swiatek, actual número 8 del mundo y figura del tenis polaco, se enfrente a Amanda Anisimova, la talentosa estadounidense ubicada en el puesto 13 del ranking, en una final que promete emociones intensas y un cierre inolvidable para el Grand Slam sobre césped más prestigioso del circuito.
Para Swiatek, la oportunidad es enorme: podría sumar su sexto título de Grand Slam y, al mismo tiempo, levantar su primer trofeo en el césped del All England Club, superficie que históricamente ha sido su mayor desafío. En caso de lograrlo, rompería una sequía de títulos que arrastra desde su consagración en Roland Garros 2024. Para Anisimova, en cambio, se trata de un debut absoluto en una final de esta magnitud. El ascenso meteórico de la estadounidense la tiene en un momento de plenitud: ya tiene asegurado su ingreso al Top 10 del ranking WTA y está a una victoria de hacer historia tanto para su carrera como para el tenis de su país.
La campeona que emerja de este duelo será una cara nueva en el palmarés de Wimbledon. Por octava edición consecutiva, el certamen femenino consagrará a una ganadora inédita. La última en repetir fue Serena Williams, quien ganó por séptima vez en 2016. Desde entonces, la variedad de campeonas ha sido una muestra de la paridad y el talento emergente del circuito femenino.
Cuándo y dónde se juega la gran final.
La final femenina está programada para este sábado 12 de julio en la cancha central del All England Club, comenzando a las 16:00 hora local (11:00 de la mañana en la costa este de Estados Unidos). Previamente, se disputará la final de dobles masculinos, desde las 13:00. El encuentro será el broche de oro para dos semanas llenas de historias de superación, batallas épicas y nuevas estrellas en el firmamento del tenis.
Lo que está en juego: puntos, ranking y premio económico
Ambas finalistas ya aseguraron un gran botín: 1.300 puntos para el ranking mundial y el Race to the WTA Finals en Riad, además de un cheque de £1.520.000. Pero la campeona recibirá mucho más: 2.000 puntos y un premio de £3.000.000.
En el caso de Swiatek, actualmente ubicada en el cuarto lugar del ranking tras su buena actuación en Bad Homburg, una victoria la impulsaría hasta el puesto 3 del mundo. Si cae en la final, conservará el número 4. Anisimova, que ya alcanzó su mejor ranking histórico al instalarse en el puesto 12, tiene garantizado el ingreso al Top 10. Si levanta el trofeo, podría escalar hasta el número 5.
El camino hacia la final: historias paralelas de evolución
El recorrido de Swiatek hasta esta final ha sido un ejemplo de transformación. Reconocida por su dominio en polvo de ladrillo, especialmente en Roland Garros, donde ya ganó cuatro veces, la polaca ha trabajado intensamente para adaptarse al césped. Después de perder su racha de 26 victorias en París y caer a su posición más baja en el ranking desde 2022, ella y su equipo redoblaron esfuerzos para mejorar su movilidad y eficacia con el servicio en esta superficie.
Los frutos se notaron rápidamente: ganó más partidos sobre césped en esta gira que en cualquier otra temporada. Fue finalista en Bad Homburg y ahora alcanzó su segunda final consecutiva sobre hierba. En Wimbledon ha mostrado solidez: solo perdió un set, en segunda ronda ante su vieja conocida de juniors, Caty McNally, y luego arrasó en los siguientes encuentros, culminando con una victoria categórica por 6-2 y 6-0 ante Belinda Bencic en semifinales.
Anisimova ha vivido una historia muy distinta pero igualmente poderosa. Hace apenas un año, ni siquiera pudo superar la fase de clasificación en Wimbledon, en lo que era su regreso al circuito tras una pausa prolongada por motivos personales y físicos. En ese entonces estaba fuera del Top 180. Sin embargo, en los últimos 12 meses experimentó un renacimiento tenístico: alcanzó su primera final de un WTA 1000 en Canadá, ganó su primer título de esa categoría en Doha y se instaló por primera vez en el Top 20.
Sus credenciales para Wimbledon crecieron luego de ser finalista en Queen’s Club, donde solo la veterana Tatjana Maria logró frenarla. Desde su llegada al All England Club, la estadounidense ha desplegado un tenis agresivo y sólido, comenzando con un contundente 6-0, 6-0 ante Yulia Putintseva. En sus últimos cuatro partidos fue exigida, pero supo encontrar respuestas y recursos para imponerse, y su gran golpe llegó en semifinales al eliminar a la número uno del mundo, Aryna Sabalenka, por sexta vez en sus nueve enfrentamientos.
Cara a cara: una rivalidad que empieza a escribirse
Este será el primer enfrentamiento entre ambas en el circuito profesional. Sin embargo, ya se cruzaron en el ámbito junior en 2016, cuando Swiatek superó a Anisimova en una serie entre Polonia y Estados Unidos por la Junior Fed Cup (hoy Copa Billie Jean King Junior).
Ambas llegan con la posibilidad de conquistar su primer título profesional sobre césped. Swiatek fue finalista recientemente en Bad Homburg y Anisimova hizo lo propio en Queen’s, lo que demuestra que las dos están listas para dar el salto definitivo en esta superficie.
Estadísticas, récords y marcas en juego
• Swiatek podría convertirse en la jugadora que más rápido alcanza las 100 victorias en Grand Slams desde Serena Williams en 2004, al lograrlo en apenas 120 partidos.
• Sería la primera polaca en consagrarse en Wimbledon durante la Era Abierta. Hasta ahora, solo Agnieszka Radwanska había llegado a una final (2012).
• Si gana, extendería su invicto en finales de Grand Slam a 6-0, uniéndose a Margaret Court y Monica Seles como las únicas en ganar sus primeras seis definiciones en torneos mayores.
• A sus 24 años, podría convertirse en la mujer más joven desde Serena Williams (20 años en 2002) en ganar Grand Slams sobre las tres superficies: ya tiene cuatro títulos en París (polvo de ladrillo) y uno en Nueva York (cancha dura).
Del lado de Anisimova, también hay marcas importantes en juego:
• Podría transformarse en la primera estadounidense en ganar el título de singles en Wimbledon desde Serena Williams en 2016.
• A sus 23 años, sería la más joven en hacerlo desde Serena en 2003, cuando la leyenda se consagró con apenas 21 años.
• Con su victoria ante Sabalenka, se convirtió en la cuarta jugadora desde 1990 en eliminar a la número uno del mundo camino a su primera final de Grand Slam en Wimbledon, un logro que solo habían conseguido Zina Garrison, Marion Bartoli y Sabine Lisicki.
La mesa está servida para una final inolvidable. Dos generaciones, dos caminos distintos, pero un mismo sueño: levantar el trofeo en la Catedral del tenis.