Alex de Minaur puede que no califique su actuación en la final del Mubadala Citi DC Open como impecable, pero eso no le resta méritos a una de las victorias más dramáticas y luchadas de su carrera. El australiano se coronó campeón en Washington tras protagonizar una impresionante remontada ante Alejandro Davidovich Fokina, imponiéndose por 5-7, 6-1 y 7-6(3) en un duelo marcado por los altibajos emocionales y la tensión constante.
El desenlace fue digno de una película. De Minaur salvó tres puntos de campeonato en el último set, cuando estaba 4-5 abajo en el marcador y con su saque en juego. Previamente, había logrado quebrar el servicio del español desde un 0-30, justo cuando este servía para cerrar el partido. En uno de esos momentos límite, De Minaur estuvo a tan solo 16 milímetros de la derrota: un globo desesperado que lanzó terminó rozando la línea lateral, cambiando el rumbo del punto… y de todo el partido.
“Hay algo especial en esta cancha”, declaró el australiano, visiblemente emocionado al recordar otra noche mágica en ese mismo estadio. “En 2018 contra Rublev salvé cuatro match points, aunque luego perdí la final con Zverev. Pero esa experiencia me enseñó que podía hacerlo. Hoy me dije a mí mismo que iba a jugar con total compromiso, que si perdía, sería en mis propios términos. Por suerte, esta vez fue diferente. Hoy me tocó ganar”.
Para Davidovich Fokina, la derrota fue un golpe durísimo. El español, que aún persigue su primer título en el circuito ATP, volvió a quedarse al borde de la gloria. Ya había dejado escapar dos puntos de campeonato en la final de Delray Beach en febrero, ante Miomir Kecmanovic, y en marzo cayó en la definición de Acapulco frente a Tomas Machac. En Washington, estuvo otra vez a un paso de concretar ese anhelado sueño, pero el destino le dio la espalda una vez más.
Luego de una emotiva victoria en cuartos de final sobre el máximo favorito Taylor Fritz, en un partido nocturno que se extendió a tres sets, Davidovich volvió a exhibir un nivel altísimo ante De Minaur. Durante más de tres horas de juego, el malagueño dejó todo en la pista. Al final, exhausto y con el rostro cubierto por una toalla, no pudo contener la frustración por otra oportunidad perdida. De Minaur, con gesto noble, cruzó la cancha para consolarlo.
“Estás destinado a ganar uno de estos trofeos, sin dudas. Va a llegar muy pronto”, le dijo el australiano durante la ceremonia de premiación. “Hoy lo merecías tú. Yo simplemente tuve un poco de suerte. Sos un competidor increíble, un jugador enorme. Nadie en el circuito quiere enfrentarte. Esto no es el final, apenas es el comienzo de todo lo que viene para vos”.
Con esta victoria, De Minaur se consolida entre los mejores del año: avanzó cinco posiciones en el ranking en vivo y ahora se ubica octavo, tanto en la clasificación general como en la Carrera a Turín, que define a los ocho clasificados para las Finales ATP. Davidovich Fokina, por su parte, también fue recompensado por su gran semana: ascendió siete puestos y volvió al Top 20, ubicándose en el número 19 del mundo, y quedó undécimo en la carrera hacia el torneo de maestros.
Este encuentro representó el quinto enfrentamiento entre ambos, con un saldo ahora favorable al australiano por 3-2. Su primer cruce se remonta a 2019, en el torneo de las Next Gen ATP Finals.
Si bien sus nombres no figuraban entre los máximos favoritos al comenzar el ATP 500 de Washington, tanto De Minaur como Davidovich han demostrado con creces que su lugar en la final no fue ninguna sorpresa. Al cierre del certamen, ambos lideran la estadística de triunfos en canchas duras durante la temporada 2025, y se ubican dentro del Top 5 en cantidad total de partidos ganados en el año: 35 para el australiano y 32 para el español. Además, forman parte de un grupo selecto de cuatro jugadores que han disputado múltiples finales este año, junto a Carlos Alcaraz (3) y Andrey Rublev (2).
El título en la capital estadounidense no solo representa una nueva consagración para Alex de Minaur, sino también una reafirmación de su madurez y fortaleza mental, dos cualidades que lo han llevado a convertirse en uno de los protagonistas de la temporada. Para Davidovich, pese al trago amargo, queda la certeza de que su primer título está cada vez más cerca.
La canadiense Leylah Fernandez conquista el Citi Open y suma el cuarto título WTA de su carrera.
La canadiense Leylah Fernandez cerró una semana brillante en Washington D.C. con una contundente victoria por 6-1 y 6-2 sobre la rusa Anna Kalinskaya, consagrándose campeona del torneo Citi Open y levantando así el cuarto trofeo WTA de su carrera profesional. El triunfo no solo marca su primer título de la temporada 2024, sino también un regreso triunfal a la senda del éxito en el exigente circuito del tenis femenino.
A sus 21 años, la jugadora nacida en Laval, Quebec, vuelve a saborear la gloria después de un período sin títulos que se remontaba a octubre de 2023, cuando conquistó el torneo de Hong Kong. Desde entonces, su única aparición en una final había sido en junio de ese mismo año, cuando fue subcampeona ante la rusa Daria Kasatkina sobre el césped del WTA 500 de Eastbourne. Con esta nueva conquista en suelo estadounidense, Fernandez reafirma su crecimiento y su madurez tenística, justo en la antesala de los grandes torneos norteamericanos de pista dura.
Desde el primer punto del partido, Fernandez se mostró decidida a imponer condiciones. Su agresividad desde la línea de base, combinada con un excelente sentido táctico y una movilidad sobresaliente, fueron claves para desarmar a una Kalinskaya que nunca pudo encontrar soluciones. La canadiense aprovechó cuatro de sus seis oportunidades de quiebre, con un notable 2 de 3 en cada set, y dominó el juego con autoridad en tan solo una hora y nueve minutos de acción.
En cuanto a sus estadísticas al servicio, Leylah conectó dos aces, cometió cuatro dobles faltas y ganó el 75% de los puntos con su primer saque, una cifra que refleja su consistencia en los momentos clave. Kalinskaya, por su parte, apenas contó con una única chance de break —que no logró capitalizar— y solo ganó el 61.5% de los puntos con su primer servicio, un dato que evidencia lo difícil que le resultó mantener el control durante los peloteos.
El contexto del triunfo añade aún más mérito a la actuación de Fernandez. Apenas 24 horas antes, había protagonizado una batalla épica de tres horas y doce minutos ante la kazaja Elena Rybakina, actual finalista de Wimbledon. A pesar del desgaste físico y emocional de esa semifinal maratónica, la joven canadiense saltó a la pista para la final con energía renovada, mente clara y una convicción absoluta en su juego.
Con este título en Washington, Fernandez suma puntos valiosos para el ranking WTA y fortalece su confianza de cara a los próximos desafíos en la gira norteamericana, que incluye torneos de alto perfil como el WTA 1000 de Montreal —donde será local ante su público— y el US Open en Nueva York, escenario donde protagonizó una histórica final en 2021.
Este nuevo trofeo no solo enriquece su palmarés, sino que confirma que Fernandez continúa evolucionando como una de las grandes promesas del tenis femenino, capaz de competir de igual a igual con las mejores del circuito y de superar pruebas físicas y mentales con determinación y talento.