El US Open 2025 ya tiene una de sus semifinales de lujo confirmada: la número uno del mundo, Aryna Sabalenka, y la cuarta favorita, Jessica Pegula, reeditarán un duelo con historia reciente y cargado de dramatismo. Flushing Meadows vuelve a ser escenario de una rivalidad que simboliza mucho más que un partido de tenis: es la lucha entre la potencia arrolladora de la campeona defensora y la regularidad incansable de la gran esperanza local.
Jessica Pegula: solidez, confianza y una oportunidad histórica
La estadounidense Jessica Pegula viene firmando un torneo perfecto. En su último compromiso, derrotó a Barbora Krejčíková por un claro 6-3 y 6-3, mostrando una vez más su consistencia y precisión en cada intercambio. Lo más notable de su recorrido es que aún no ha cedido un solo set en todo el campeonato, lo que habla de su control absoluto en los momentos clave.
Pegula se ha caracterizado por un juego que combina paciencia y agresividad. Su servicio ha sido una de sus armas más fiables, evitando que sus rivales encuentren ritmo, mientras que su devolución le permite dictar el tempo de los peloteos desde el fondo. Además, jugar en Nueva York representa un factor emocional determinante: el público estadounidense la arropa y la empuja a creer que este puede ser, por fin, el año en que se instale en una final de Grand Slam en casa.
Aryna Sabalenka: campeona en funciones y dueña del escenario
Aryna Sabalenka, en cambio, llegó a las semifinales de manera inesperada. Su rival de cuartos de final, la checa Marketa Vondrousova, se retiró antes de disputar el encuentro por lesión, lo que le otorgó un pase directo a la penúltima ronda. Esta circunstancia no quita méritos a la bielorrusa, que venía de mostrar solidez en las rondas previas y ahora tendrá la ventaja física de llegar más fresca a la definición.
Sabalenka es sinónimo de intensidad. Su tenis se basa en un servicio explosivo y golpes planos que buscan el límite de las líneas, obligando siempre a sus rivales a defenderse. En Flushing Meadows ya levantó el trofeo en 2024 y regresa con la ambición de revalidar la corona. El hecho de no haber disputado su partido de cuartos puede convertirse en un arma de doble filo: llega descansada, pero también sin el rodaje competitivo que Pegula sí acumula.
El antecedente inmediato: la final de 2024
El partido tiene un antecedente ineludible: la final del US Open 2024, que Sabalenka ganó con autoridad frente a Pegula. Aquella vez, la estadounidense no logró descifrar la velocidad y la potencia de la bielorrusa. Un año después, el contexto es distinto. Pegula llega en un nivel superlativo, más confiada y respaldada por un público deseoso de ver a una jugadora local disputar la final. Sabalenka, por su parte, está acostumbrada a manejar la presión de defender un título y sabe que cada punto en Flushing Meadows puede ser decisivo para consolidar su legado.
Estilos enfrentados y claves del partido
El choque se perfila como un contraste de estilos. Pegula representa la constancia, la disciplina táctica y el tenis trabajado punto a punto. Sabalenka, en cambio, encarna la agresividad pura, el impacto demoledor y la búsqueda de winners a la primera oportunidad. La clave estará en quién logre imponer su plan de juego.
• Para Pegula, será fundamental alargar los intercambios, mover a Sabalenka de lado a lado y aprovechar los errores no forzados que pueda cometer la bielorrusa en su intento de atacar constantemente.
• Para Sabalenka, la clave estará en mantener la eficacia de su primer saque y en presionar desde el inicio, evitando que Pegula tenga tiempo para construir los puntos.
Más que una semifinal: un choque de narrativas
Este partido no es solo una semifinal de Grand Slam. Es la posibilidad de revancha para Pegula, que busca sacarse la espina de la final perdida en 2024, y al mismo tiempo la chance para Sabalenka de afirmar su dominio en el circuito y encaminarse hacia un bicampeonato en Nueva York.
El Arthur Ashe Stadium se prepara para una velada que promete ser vibrante. Miles de aficionados vivirán cada punto con la intensidad propia de un clásico moderno. Una estadounidense que sueña con su gran consagración y una campeona que no quiere soltar la corona. La historia está lista para escribirse en Flushing Meadows, donde Pegula y Sabalenka protagonizarán uno de los capítulos más electrizantes del US Open 2025.