Ben Shelton coronó una semana inolvidable con una victoria cargada de emoción y carácter frente al ruso Karen Khachanov, 11º cabeza de serie, para alzarse con su primer título de Masters 1000 en el National Bank Open de Toronto. El joven estadounidense de 22 años superó molestias físicas y la resistencia de un rival experimentado para conquistar el título más importante de su carrera en un intenso duelo a tres sets.
Con este triunfo, Shelton se convierte en el primer estadounidense en ganar el trofeo canadiense desde Andy Roddick en 2003, y además escalará al puesto N°6 del ranking mundial, superando nada menos que al 24 veces campeón de Grand Slam, Novak Djokovic.
“Es una sensación surrealista”, expresó Shelton al borde de la pista, aún asimilando la magnitud del logro. “Ha sido una semana larga, con batallas en cada ronda. El camino a la final no fue nada fácil, pero de alguna manera, cuando más lo necesitaba, apareció mi mejor tenis”.
El partido decisivo, que duró casi tres horas, fue un espectáculo de potencia, momentos dramáticos y grandes cambios de ritmo. Aunque Khachanov se llevó el primer set por 7-5 tras salvar tres puntos de set y sellarlo con una volea ganadora imposible de devolver, Shelton no se rindió.
A pesar de jugar con el cuádriceps derecho fuertemente vendado y mostrar señales evidentes de incomodidad, el zurdo estadounidense encontró energías desde lo más profundo para equilibrar el encuentro. Quebró en un momento clave del segundo set y mostró temple para resistir en un cierre tenso. La situación se volvió aún más caótica cuando un fallo en el sistema electrónico de marcación provocó confusión y una pausa de seis minutos, durante la cual los jugadores no sabían si las pelotas eran válidas o no. El sistema fue restablecido y Khachanov sostuvo su servicio para el 3-2, pero el incidente aumentó la tensión del momento.
Animado punto a punto por su entrenador y padre, el exjugador ATP Bryan Shelton, el joven estadounidense elevó su nivel una vez más. Rompió para ponerse 5-4 y luego salvó cuatro puntos de quiebre en el siguiente juego antes de cerrar el set con un winner que dejó a Khachanov en el suelo intentando una devolución imposible.
En el set decisivo, Shelton tomó el control del tiebreak con una ventaja de 3-0 que nunca soltó. Su servicio, que le dio 16 aces en total, fue clave para mantener la presión y alimentar su confianza. Con cuatro puntos de partido a favor, cerró el triunfo en el segundo intento y celebró a lo grande: se lanzó a la grada para fundirse en un abrazo con su padre.
“Este título lo significa todo”, confesó Shelton. “Fui valiente, persistente, y encontré una versión de mí que me va a servir no solo en el tenis, sino también en la vida. Karen me estaba apabullando en la pista —sentía que venía un tren de carga hacia mí— pero logré redirigir, encontrar ángulos y pegar los golpes justos en los momentos más importantes. Di vuelta el partido cuando más lo necesitaba”.
Con esta consagración en Toronto, Shelton suma ya tres títulos ATP en su carrera, tras sus conquistas en Tokio (2023) y Houston (2024). Pero este es, sin duda, el más significativo: un triunfo que lo consagra en la élite del circuito y proyecta un futuro aún más brillante.
Para Khachanov, la derrota duele. Dejó escapar la oportunidad de ganar su segundo Masters 1000, más de seis años después de haber levantado el trofeo en el Masters de París 2018.
Para Shelton, en cambio, fue una tarde consagratoria: el nacimiento de una nueva estrella estadounidense, con talento, garra y un estilo que ya está marcando época en el tenis mundial.