La histórica relación de los tenistas argentinos con el polvo de ladrillo volvió a quedar demostrada una vez más en Roland Garros, el torneo más emblemático del circuito sobre esta superficie. En una jornada sumamente positiva para el tenis nacional, 10 de los 12 representantes argentinos que participaron en la primera ronda del Grand Slam parisino lograron avanzar de fase, reafirmando la tradición y la competitividad de la escuela argentina en este tipo de canchas.
Durante este lunes, la legendaria arcilla de Bois de Boulogne fue escenario de varias actuaciones destacadas por parte de los jugadores albicelestes. Entre los nombres más resonantes aparecieron Román Burruchaga y Facundo Díaz Acosta, quienes consiguieron por primera vez en sus carreras una victoria en el cuadro principal de Roland Garros. Además, Juan Manuel Cerúndolo y Francisco Comesaña también lograron imponerse con autoridad y continúan en carrera en el segundo Grand Slam de la temporada.
Uno de los casos más significativos fue el de Facundo Díaz Acosta, quien atravesó meses complejos antes de llegar a París. El tenista porteño, actualmente ubicado en el puesto 151 del ranking ATP, tuvo un inicio de temporada marcado por diferentes problemas físicos que afectaron tanto su continuidad competitiva como su confianza dentro de la cancha. Las lesiones lo obligaron a perder terreno en el ranking y generaron incertidumbre sobre su presente deportivo.
La situación llegó a un punto crítico luego de su eliminación en la segunda ronda del Challenger de Tigre I, certamen perteneciente al circuito AAT Challenger. En aquel momento, incluso puso en duda su presencia en el torneo siguiente debido a las molestias físicas y al desgaste acumulado. Sin embargo, finalmente decidió competir en el Tigre II, disputado en las instalaciones del Club Náutico Hacoaj, y esa determinación terminó marcando un punto de inflexión en su temporada.
A partir de allí, el zurdo de 25 años recuperó sensaciones positivas, encontró regularidad y comenzó una notable remontada deportiva. En Tigre encadenó varias victorias consecutivas hasta quedarse con el título, resultado que le devolvió confianza y lo impulsó a sostener un gran nivel durante las semanas posteriores. Más adelante conquistó también los Challenger de São Leopoldo y Francavilla, consolidando así una racha muy positiva que le permitió regresar a la pelea en torneos de mayor exigencia.
Ya instalado en Roland Garros, Díaz Acosta tuvo que atravesar primero la clasificación previa, instancia en la que logró superar con éxito tres encuentros para acceder al cuadro principal. Una vez allí, mostró un nivel sólido en su debut y derrotó sin mayores complicaciones al chino Zhizhen Zhang, ubicado actualmente en el puesto 224 del mundo, por 6-1, 6-4 y 6-3.
El argentino dominó gran parte del encuentro gracias a su consistencia desde el fondo de la cancha, su inteligencia táctica y la capacidad para neutralizar la potencia de su rival. Con paciencia y movilidad, logró imponer las condiciones del partido y controlar los tiempos del juego desde el inicio hasta el cierre.
En la próxima ronda tendrá un desafío considerablemente más exigente, ya que enfrentará al estadounidense Learner Tien, actual número 18 del ranking ATP. El norteamericano llega en un gran momento luego de consagrarse campeón en Ginebra, donde derrotó en la final al argentino Mariano Navone. Además, en su estreno en París superó con contundencia al chileno Cristián Garín.
Tras finalizar el partido, Díaz Acosta expresó su felicidad por haber conseguido un triunfo tan importante en uno de los escenarios más prestigiosos del tenis mundial. “Estoy muy contento y también cansado porque fue un partido exigente. Traté de mantenerme enfocado y no pensar demasiado en que podía ser mi primera victoria en Roland Garros. Mi idea era mover a mi rival constantemente para evitar que pegara cómodo, porque tiene mucha potencia tanto desde el fondo como con el saque”, comentó.
Además, el argentino destacó el esfuerzo realizado durante todo el proceso que lo llevó hasta este momento y valoró especialmente el apoyo de su entorno más cercano. “Pensé mucho en mi familia, en mi equipo y también en mí mismo, porque vengo peleándola desde hace mucho tiempo y desde bastante abajo. Estar hoy acá en Roland Garros es algo muy especial, pero quiero seguir avanzando”, agregó.
Otro de los argentinos que tuvo una jornada inolvidable fue Román Burruchaga. El actual número 68 del mundo continúa atravesando el mejor momento de su carrera y viene mostrando un crecimiento muy importante desde la temporada 2025, año en el que logró conquistar los Challenger de Piracicaba, Buenos Aires y Costa do Sauipe.
Durante este año, el hijo del exfutbolista Jorge Burruchaga mantuvo esa evolución y consiguió nuevos resultados destacados. Levantó el trofeo en San Pablo y además alcanzó su primera final ATP Tour en Houston, actuaciones que le permitieron consolidarse definitivamente dentro del top 100 del ranking mundial.
En Roland Garros disputó apenas el segundo cuadro principal de Grand Slam de su carrera. Curiosamente, el primero también había sido en París durante la edición 2024. Sin embargo, esta vez el contexto fue diferente, ya que logró obtener la primera victoria de su trayectoria en un torneo grande.
El triunfo llegó frente a su compatriota Sebastián Báez, quien debió retirarse por molestias físicas en una de sus rodillas cuando el marcador favorecía a Burruchaga por 2-6, 7-5, 6-2 y 2-0. Más allá de las circunstancias, el joven argentino mostró personalidad para revertir un partido que había comenzado adverso y terminó aprovechando su oportunidad para avanzar de ronda.
En la siguiente instancia podría enfrentarse a un rival de máxima jerarquía, ya que espera por el ganador del cruce entre el canadiense Felix Auger-Aliassime y el alemán Daniel Altmaier.
Luego de sellar la clasificación, Burruchaga se mostró satisfecho por el logro alcanzado, aunque lamentó que la victoria haya llegado ante otro argentino. “Conseguir el primer triunfo en un Grand Slam es algo muy lindo. Lamentablemente fue contra un compatriota y además Sebastián no estaba físicamente bien. Le deseo una pronta recuperación”, señaló.
También habló sobre su presente deportivo y las sensaciones que atraviesa en este momento de crecimiento profesional. “Me siento jugando bien, aunque todavía tengo algunos altibajos normales del proceso. Este tipo de partidos te obliga a elevar el nivel constantemente. Mi primer objetivo era superar la primera ronda y pude lograrlo. Ahora quiero seguir avanzando porque siento que si mantengo este nivel van a aparecer buenas oportunidades”, explicó.
Por su parte, Juan Manuel Cerúndolo también protagonizó una actuación convincente en su debut. El menor de los hermanos Cerúndolo derrotó al británico Jacob Fearnley por 6-2, 7-6(0) y 7-6(7), mostrando un tenis sólido y una gran fortaleza mental en los momentos más ajustados del encuentro.
Con esta victoria, Cerúndolo logró igualar su mejor actuación histórica en Roland Garros, alcanzando nuevamente la segunda ronda, tal como lo había hecho la temporada pasada. Su evolución en el circuito continúa siendo constante y cada vez demuestra mayor madurez competitiva en torneos importantes.
En la próxima fase podría tener un desafío enorme, ya que espera por el ganador del partido entre el italiano Jannik Sinner, actual número 1 del mundo y máximo favorito al título tras la ausencia del español Carlos Alcaraz por lesión, y el francés Clément Tabur.
Otro argentino que pudo celebrar fue Francisco Comesaña. El marplatense consiguió reencontrarse con la victoria en Roland Garros tras imponerse al estadounidense Ethan Quinn por 6-4, 7-6(8) y 7-6(4) en un encuentro muy disputado y de alto desgaste físico.
Comesaña mostró personalidad en los momentos de máxima tensión y supo resolver con eficacia los dos tie-breaks que terminaron inclinando el partido a su favor. Gracias a este triunfo, avanzó a la segunda ronda, donde enfrentará al italoargentino Luciano Darderi, quien derrotó con autoridad al austríaco Sebastian Ofner.
La actuación colectiva de los argentinos en esta edición de Roland Garros está siendo ampliamente positiva. Además de los triunfos mencionados, también lograron avanzar Francisco Cerúndolo, Mariano Navone, Camilo Ugo Carabelli, Thiago Tirante, Marco Trungelliti y Solana Sierra. El único representante nacional que no pudo superar la primera ronda fue Tomás Etcheverry, quien quedó eliminado en su debut.
De esta manera, el tenis argentino vuelve a dejar en claro su histórica afinidad con el polvo de ladrillo y mantiene viva la ilusión de tener una destacada participación en uno de los torneos más prestigiosos del calendario internacional.