Juan Manuel Cerúndolo alcanzó por primera vez en su carrera los octavos de final de un torneo de Grand Slam tras imponerse al español Martín Landaluce en un extenso y exigente encuentro que se prolongó durante 5 horas y 58 minutos. El argentino se adjudicó la victoria por 6-4, 6-7 (7), 7-6 (4), 6-7 (4) y 7-6 (8) en la tercera ronda de Roland Garros, en un partido que registró un total de 427 puntos disputados.
El menor de los hermanos Cerúndolo ya acumulaba una considerable exigencia física. En su debut necesitó 2 horas y 54 minutos para superar al británico Jacob Fearnley, mientras que en la segunda ronda protagonizó una histórica remontada frente al número 1 del mundo, Jannik Sinner, tras 3 horas y 36 minutos de juego. No obstante, el compromiso ante Landaluce representó una prueba de una magnitud aún mayor. De acuerdo con las estadísticas oficiales del torneo, Cerúndolo ganó 214 puntos frente a los 213 de su adversario, una diferencia mínima que evidencia la extraordinaria paridad del encuentro.
La jornada estuvo condicionada por una intensa ola de calor que afecta a gran parte de Europa. París tampoco fue ajena a las elevadas temperaturas y registró cerca de 33 grados centígrados. Mientras miles de espectadores acudían al complejo de Roland Garros para presenciar la actividad del segundo Grand Slam de la temporada, a escasa distancia, en las inmediaciones del Parque de los Príncipes, aficionados del Paris Saint-Germain se congregaban para seguir la final de la Liga de Campeones.
En ese contexto de altas temperaturas y gran fervor deportivo, Cerúndolo y Landaluce protagonizaron uno de los encuentros más destacados del torneo en la cancha 7. El primer set anticipó la intensidad que caracterizaría el desarrollo del partido: una hora y cinco minutos de disputa. El noveno game resultó particularmente exigente para el argentino, quien necesitó 18 minutos, disputó 27 puntos y salvó cinco oportunidades de quiebre para mantener su servicio. En el juego siguiente consiguió quebrar el saque de su rival y adjudicarse el parcial por 6-4.
Durante la segunda manga, Cerúndolo, bajo la conducción de Sebastián Prieto, mantuvo la estrategia que le había brindado buenos resultados y tomó rápidamente una ventaja de 3-0. Sin embargo, el español reaccionó, igualó el marcador en 4-4 y llevó la definición al tie-break. En esa instancia prevaleció Landaluce, formado en la Rafa Nadal Academy, campeón junior del US Open 2022 y ex número 1 del ranking mundial juvenil.
El tercer set comenzó de manera adversa para el argentino, que rápidamente quedó 0-2 abajo. Lejos de ceder, recuperó solidez desde el fondo de la cancha, recurrió a distintas variantes tácticas y logró equilibrar el desarrollo. A partir de entonces, ambos jugadores mantuvieron sus respectivos servicios hasta llegar nuevamente al desempate, donde Cerúndolo exhibió mayor consistencia para imponerse por 7-6 (4).
La cuarta manga volvió a ofrecer un desenlace de gran tensión. El porteño llegó a disponer de su servicio con ventaja de 5-4 para cerrar el encuentro, pero Landaluce aprovechó sus oportunidades de quiebre y forzó un nuevo tie-break. En esta ocasión, el español mostró mayor eficacia y se adjudicó el parcial por 7-6 (4), llevando el partido a un quinto set.
En el capítulo definitivo, el madrileño sorprendió al adelantarse rápidamente por 3-0. Sin embargo, Cerúndolo volvió a exhibir una notable fortaleza mental. Recuperó el quiebre de desventaja, igualó el marcador y condujo la definición a un último tie-break. Allí encontró sus mejores respuestas en los momentos decisivos y selló una victoria histórica por 7-6 (8).
Con este triunfo, el argentino avanzó por primera vez a los octavos de final de un Grand Slam y ahora buscará un lugar entre los ocho mejores frente al italiano Matteo Berrettini, quien viene de superar al marplatense Francisco Comesaña en otro extenso encuentro a cinco sets que se prolongó durante 5 horas y 16 minutos.
Visiblemente agotado tras casi seis horas de esfuerzo, Cerúndolo apenas encontró energías para analizar lo sucedido. “La verdad, no puedo más. Seis horas, no puedo más. Destruido. Me quiero ir a dormir. Mentalmente se me apagó la batería. Estoy súper contento, pero realmente estoy liquidado. Es una locura jugar seis horas”, manifestó al término del encuentro.
La irrupción de Cerúndolo en el tenis profesional se produjo en 2021, cuando, proveniente de la clasificación, conquistó el ATP 250 de Córdoba al derrotar en la final al español Albert Ramos Viñolas. Con 19 años se convirtió en el campeón argentino más joven desde Guillermo Coria en 2001. Ese mismo año ratificó su proyección con títulos Challenger en Roma, Como y Banja Luka.
No obstante, una serie de lesiones interrumpió su progresión. Diversos inconvenientes físicos, entre ellos un complejo sobrehueso en la cadera, le impidieron competir con regularidad durante varias temporadas. En 2025 inició una recuperación sostenida y logró regresar a posiciones destacadas del circuito al alcanzar una nueva final ATP en Gstaad, cuatro años después de su consagración en Córdoba.
Su destacado presente se consolidó antes de Roland Garros con la obtención del Challenger 175 de Bordeaux. Ahora, gracias a su clasificación a los octavos de final en París, acumula ocho victorias consecutivas, asegura un importante premio económico y asciende hasta el puesto 44 del ranking en vivo, convirtiéndose en la cuarta mejor raqueta argentina del momento.
Tras la eliminación de su hermano Francisco Cerúndolo, Juan Manuel quedó como el único representante argentino en el cuadro masculino de individuales. Además, el torneo registró una serie de resultados inesperados que alteraron el panorama de los principales candidatos, con las eliminaciones de Jannik Sinner y Novak Djokovic, además de la baja por lesión de Carlos Alcaraz.
En este nuevo escenario, Alexander Zverev surge como uno de los principales aspirantes al título, acompañado por Félix Auger-Aliassime y Flavio Cobolli. También quedaron fuera de competencia jugadores de relevancia como Ben Shelton, Daniil Medvedev, Taylor Fritz, Alex de Minaur y Alexander Bublik, configurando un cuadro ampliamente abierto en la etapa decisiva del torneo.