El US Open 2026 ya tiene final masculina: Alexander Zverev y Ben Shelton definirán el título el domingo en Nueva York, después de imponerse en dos semifinales de características muy diferentes. El alemán, máximo favorito, superó a Karen Khachanov en tres sets, mientras que el estadounidense se quedó con un intenso duelo ante su compatriota Frances Tiafoe en cuatro parciales.
Alexander Zverev confirmó su condición de principal candidato al derrotar a Karen Khachanov por 6-3, 7-6(9-7) y 7-6(8-6), en un partido mucho más equilibrado de lo que indica el resultado. El alemán consiguió imponer su estructura de juego desde el comienzo, con un servicio sólido, profundidad desde el fondo y una capacidad superior para administrar los momentos decisivos. Zverev tomó rápidamente el control del primer set y evitó que Khachanov pudiera instalarse en intercambios largos desde una posición dominante.
A partir del segundo parcial, el partido adquirió otra dimensión. Khachanov elevó la potencia de sus golpes de fondo, encontró mayor profundidad con la derecha y comenzó a presionar el segundo servicio de Zverev. Sin embargo, el alemán respondió con precisión en los puntos de máxima tensión y llevó tanto el segundo como el tercer set al tie-break. En ambos desempates apareció la diferencia fundamental del encuentro: Zverev jugó con mayor claridad táctica en los puntos importantes, mientras Khachanov no consiguió convertir sus oportunidades en los momentos determinantes.
El tercer set fue especialmente exigente. Khachanov llegó a colocarse 5-2 arriba en el tie-break y tuvo incluso dos puntos de set, pero Zverev reaccionó de manera extraordinaria, ganó cinco puntos consecutivos y cerró el partido. La victoria le permitió alcanzar por segunda vez la final del US Open, después de su derrota ante Dominic Thiem en 2020, y además confirmó su extraordinario rendimiento en los Grand Slam de 2026. El alemán llegará al domingo como campeón vigente de Roland Garros y finalista en tres majors consecutivos de esta temporada.
La segunda semifinal tuvo una dinámica completamente distinta.
Ben Shelton derrotó a Frances Tiafoe por 4-6, 6-3, 6-3 y 7-5 en una semifinal completamente estadounidense, disputada ante un Arthur Ashe Stadium cargado de expectativa. Tiafoe comenzó mejor, aprovechando su capacidad para variar alturas y direcciones y atacando especialmente el revés de Shelton. El primer set quedó en manos de Tiafoe, que consiguió imponer un ritmo incómodo y aprovechar los errores del joven zurdo.
La reacción de Shelton fue contundente. El estadounidense incrementó la velocidad de su primer saque, comenzó a dominar con el primer golpe después del servicio y tomó mayor iniciativa en los intercambios. Su potencia de derecha y su capacidad para defender desde posiciones profundas empezaron a desplazar a Tiafoe hacia zonas cada vez más incómodas de la pista. Shelton ganó los siguientes dos sets y pasó a controlar el desarrollo táctico del encuentro.

El cuarto parcial fue el momento de mayor tensión. Tiafoe intentó recuperar la iniciativa y mantuvo el marcador equilibrado hasta los últimos juegos, pero Shelton sostuvo la presión con su servicio y encontró la oportunidad decisiva para quebrar. Con 6-5, el número ocho del torneo jugó un último juego de enorme autoridad y cerró el partido con su primer acceso a una final de Grand Slam.
Shelton llega a la definición después de haber eliminado en cuartos de final al campeón defensor Carlos Alcaraz en un espectacular partido de cinco sets y ahora completa una progresión extraordinaria en Nueva York. Con 23 años, se convierte en el primer estadounidense en alcanzar la final masculina del US Open desde Andy Roddick en 2006 y tendrá frente a sí la posibilidad de poner fin a una larga espera del tenis masculino estadounidense por un título de Grand Slam.
La final del domingo enfrentará, por lo tanto, dos estilos y dos recorridos muy diferentes. Zverev buscará imponer su experiencia, su servicio, su juego de fondo y su capacidad para controlar los intercambios desde la línea de base, mientras Shelton llegará respaldado por una potencia extraordinaria, un saque capaz de cambiar rápidamente la dinámica de los puntos y la confianza adquirida después de eliminar a Alcaraz y Tiafoe. Será además una final con un dato significativo: ninguno de los dos fue campeón del US Open anteriormente, por lo que Nueva York tendrá un nuevo campeón masculino en 2026.