Muguruza campeona en París

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Updated: June 4, 2016
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Un año da para muchos cambios. Es tiempo suficiente para aprender de los errores y en el caso de Garbiñe Muguruza, también para pulir ese potencial que llevaba dentro. Once meses muy volátiles desde la derrota en Wimbledon ante Serena Williams, pero que ha coincidido con un ascendente nivel de juego de la hispanovenezolana estas últimas semanas, culminado este sábado en París. De nuevo contra la norteamericana, la más grande de este siglo, Muguruza demostró haber aprendido la lección y se graduó ganando Roland Garros tras realizar un partido brillante (7-5, 6-4).

A sus 22 años, Garbiñe demostró ser presente y futuro de este deporte, digna sucesora de Serena cuando decida abdicar o le obligue la española a hacerlo. La derrotó con total autoridad en un partido digno de una final entre dos colosas sobre la arcilla parisina. Ganar en dos sets a la número uno del mundo no es tarea sencilla, pero el crecimiento de la tenista española le permite romper barreras hasta ahora inquebrantables.
Garbiñe supo interpretar a la perfección el partido, una lucha aguerrida entre dos tenistas con un perfil parecido sobre la pista. Ambas quisieron hacerse fuertes en el saque desde el comienzo, así como mostrar su agresividad en el resto. No se dejó intimidar Garbiñe ante un monstruo como Serena, capaz de cohibir y empequeñecer a cualquiera. Aguantó bien la presión cuando los primeros no entraban, sin conceder las primeras bolas de break de las que dispuso la menor de las Williams.
Garbiñe levanta el título en París.

En el quinto juego, llegó la primera oportunidad de Muguruza para romper el preciado servicio de la estadounidense. Los puntos empezaron a alargarse tras un inicio con pocos intercambios, haciendo valer las dos su potencia para intentar neutralizar a su rival. Pero la española fue la que sacó tajada, empezando a mover a Serena -indispensable para evitar sus embestidas- y apretando el puño con derechas y restos paralelos inalcanzables para la número uno. Llegó así su primer break que confirmó con el saque para ponerse 4-2 arriba.
Pero la raza de campeona aparece en las grandes citas, por lo que Serena volvió a entonarse con el servicio y se tiró encima en los segundos saques de Muguruza, que la llevó a cometer muchas dobles faltas al tener que arriesgar.
Garbiñe demostró ser presente y futuro de este deporte, digna sucesora de Serena cuando decida abdicar o le obligue la española a hacerlo
Recuperó así el saque Williams, estableciendo un parcial de 3-0 que le permitía restar para llevarse el primer set (5-4). Pero Muguruza no se amilanó ante tal situación y con mucha bravura y serenidad al mismo tiempo sacó adelante su juego. En el siguiente, la derecha paralela volvió a hacerle mucho daño a Serena, quien perdió por segunda vez el saque. Se defendió panza arriba la norteamericana para forzar el tie break (15-40), pero Garbiñe fue capaz de darle la vuelta al marcador y a su tercera bola de set se llevó el parcial.
Esas oportunidades hicieron mella en la moral de Serena, que rápidamente se puso 3-1 abajo en la segunda manga. Muguruza seguía activa de piernas y muy concentrada, y no desaprovechó esa distancia en el marcador. Mantuvo su saque y hasta dispuso de cuatro bolas de partido con el 5-4 a su favor, pero los bombardeos de Serena no le permitieron cerrarlo al resto.
Garbiñe Muguruza, en el saque.

Garbiñe Muguruza, en el saque. (AFP)

Tuvo que hacerlo al saque, una situación delicada en otro momento para Garbiñe, pero no para la actual. Apretó el puño para no dar ninguna opción a Serena, cerrando así su juego en blanco, con un globo excepcional que la número uno mundial no fue capaz de devolver. Es su segunda final de Grand Slam perdida, tras caer ante Kerber en Australia.
Muguruza no se lo podía creer. Ni que hubiera entrado la bola ni que se acabara de proclamar campeona de Roland Garros. Tras unos segundos desconcertada, se tiró al suelo entre lágrimas para celebrar su gran gesta.
Con este triunfo, el tenis femenino español vuelve a tocar la gloria en París, algo a lo que se habituó en la parte masculina durante muchos años gracias a Nadal. 18 años después de la última victoria de Arantxa Sánchez Vicario, Garbiñe logra su primer trofeo de Grand Slam, el primero de muchos venideros.

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