Nadal en semis en China

By
Updated: October 6, 2017
img_1584.jpg

Rafa Nadal sobrevivió a John Isner. Fue, de hecho, un paso más allá. Se adaptó al rival y mudó su piel cuando era necesario para seguir con vida, puro darwinismo, pero desplegó además un tenis de calidad ante una presa que siempre cuesta masticar.

El número uno del mundo batió al sacador estadounidense por 6-4 y 7-6(0) en una hora y 43 minutos y se clasificó para las semifinales del ATP 500 de Pekín. Ahí espera el mejor Grigor Dimitrov de su carrera, octavo del mundo y reciente campeón de su primer Masters 1000 en Cincinnati. El búlgaro evitó un duelo español al batir a Roberto Bautista.

Su bajísimo número de errores no forzados, apenas siete en todo el choque, son el mejor dato para explicar la precisión de cirujano de Nadal. Conectó hasta 26 golpes ganadores, y terminó desesperando al gigante de Carolina del Norte. Llegaba a la semifinal con un 89% de puntos ganados con el primer saque, pero Rafa consiguió bajar ese número hasta el 69% sobre el National Tennis Stadium.

El balear ha comenzado a sumar puntos para aumentar aún más su ventaja en el ránking respecto a Roger Federer. Ya ha mejorado los cuartos de final del curso pasado en la capital china, donde cayó justamente ante Dimitrov (8-1 para el mallorquín en el balance). Ahora, amplía a más de 2000 puntos la diferencia con el suizo. Además, ya no defiende ningún punto hasta el final de la temporada.

Nadal tiró de fondo de armario para imponerse, la ocasión lo requería. Buenas dejadas en el momento oportuno, remates acertados, un nivel alto con el saque y la capacidad de resolver con inteligencia los problemas que surgieron sobre la pista. Fue, en definitiva, un gran choque dentro de un gran torneo, olvidadas ya las dos bolas de partido salvadas en la primera ronda con Pouille. Por poner un pero, ha concedido bolas de ‘break’ al inicio de los últimos cuatro sets que ha jugado. Lo bueno es que siempre las ha levantado.

Un rosco casi inédito en el ‘tie-break’.

La paciencia resultó vital para optar a la victoria ante un jugador que no había cedido ni un sólo juego al servicio en su camino a los cuartos de final. Su saque es dinamita, pero Isner es algo más que eso. Sus buenos restos, una derecha potente y la capacidad de contraatacar, pusieron en apuros al español en el cuarto juego. Ahí, Nadal tuvo que levantar una primera opción de rotura.

El imparable ritmo de ‘aces’ de Isner, por momentos casi la mitad de sus puntos al servicio, dificultaba al máximo ponerse por delante en el marcador, pero esperó agazapado su oportunidad hasta que llegó. Con 4-4, en un mal turno al saque del estadounidense, Rafa obtuvo una triple oportunidad para quebrar. Al fin, después de dos saquetazos, Isner entregaba su bien más preciado y él lo conservó con éxito.

Sólo se desequilibró la segunda manga en el último tramo del partido, iguales hasta el ‘tie-break’ pese a oportunidades anteriores de ambos. Pero en la muerte súbita, esa igualdad se disipó. El manacorí martilleó a Isner, que encajó un rosco casi inédito en su carrera. Apenas Federer en el US Open de 2015 había conseguido algo así contra el norteamericano. Un broche de oro para la exhibición de Nadal.

You must be logged in to post a comment Login

Leave a Reply