Cuando Daniil Medvedev subió al Arthur Ashe Stadium para los primeros cuartos de final de Grand Slam de su carrera, fue recibido por la canción familiar que definió este manÃaco verano neoyorquino: una gloriosa armonÃa de abucheos. Pareció que solo ayudó al ruso cuando superó su letanÃa de lesiones una vez más para derrotar a […]
You must be logged in to post a comment.